Home » Mi Península » Antena Peninsular » Reencuentro con Isla Tortuga, con sus playas de arenas blancas y sus montañas: Un sitio de hermosa belleza natural ubicado en el Golfo de Nicoya, en el pacífico costarricense

Reencuentro con Isla Tortuga, con sus playas de arenas blancas y sus montañas: Un sitio de hermosa belleza natural ubicado en el Golfo de Nicoya, en el pacífico costarricense

Aquí cuando nos acercábamos a la isla.

Ya la gente llegaba a disfrutar del hermoso lugar.

Previo a nuestro recorrido hacia la montaña, nuesto lente captó a estas chicas que caminaban cerca nuestro.

Empezando no más, el grupo comenzó a resentir la inclinada pendiente. Poco después dos féminas decidieron emprender la retirada.

Cuando llegamos a este punto, nuestro principal órgano se nos quería salir del pecho.

Hermosa vista.

Las apariencias engañan. Georvis Jiménez Molina, del Concejo Municipal de Paquera,  actúa correr para alcanzar a Norma Boyd de la ADIP, sacando fuerzas apenas para la foto.

Norma Boyd encabezaba el grupo, mientras otros apenas se recuperaban del sobre esfuerzo.

Ahora vamos de bajada: Fran, nuestro guía, Denis Barquero del concejo y Jairo Briceño de la ADIP.

Terreno inestable. Desde atrás Jairo Briceño (Adip), German Villalobos (Presidente del Concejo), Norma Boyd (Adip), Denis Barquero, Greivin Vindas y Georvis Jiménez del Concejo.

Jairo le ayuda a Norma, tras varios resbalones. Por el terreno lleno de hojarascas, más de uno anduvimos rosando el suelo.

Este pozo aún mantiene agua cristalina.

Esta playa está al otro lado, de donde inicialmente partimos.

Por aquí pasamos hacia otra playa intermedia, de la principal.

En esta parte había unos pocos turistas. Algunos disfrutaban en sus yates, muy cerca de la costa.

Primer susto. De verdad que lo pensamos para pasar entre ambas rocas. Pero a pesar de las dimensiones corporales de agunos, todos logramos atravesarlas.

Aquí la colaboración mutua fue vital. De otra manera era casi imposible bajar.

Ya estábamos cerca, pero los siguientes pasos eran peligrosos.

Por fin llegamos a la playa principal.

La playa es agradable para descansar.

Una crónica de una visita que no fue precisamente un paseo. Fue una gira laboriosa, en donde el ascenso agotó energías, pero la satisfacción de conocer parte de las entrañas de la isla, fue el merecido premio al sacrificio sabatino.

Texto y fotos: Franklin Castro Ramírez

franklindecostarica@gmail.com

Con miembros del Concejo Municipal de Paquera, acompañados de directivos de la Asociación de Desarrollo Integral de Paquera ADIP y otras personas de la comunidad, realizamos un recorrido por la isla Tortuga el pasado sábado 12 de mayo del 2012. Desde las 10 a.m., el grupo partió desde Puerto Paquera, en una embarcación propiedad de la empresa Calipso Cruises, que nos transportó hasta el lugar.

Ya en la isla, con turistas que llegaban, mientras otros disfrutaban de su encanto desde hacía ya buen rato, con el grupo de visitantes (Concejo – Adip) -y tras sostener algunas conversaciones en el lugar-, emprendimos un recorrido por lo interno de la isla. Lo primero fue duro. El ascenso demasiado vertical cobró dos víctimas, las que tras ver semejante cuesta, decidieron desandar el camino. O sea, es mejor decir aquí corrió, que aquí… murió.

Nosotros tratamos de mantenernos a la vanguardia en compañía del guía, por aquello de hacer las mejores gráficas y captar cualquier incidente. Dichosamente nada pasó. Pero cuando llegamos al final de aquella pendiente, que asustó a las dos damitas, quedamos exhaustos. El corazón se nos quería salir. La vista era preciosa, pero por minutos nos costó admirarla.

Tras la recuperación y luego de caminar por senderos más horizontales, decidimos bajar hacia una de las playas ubicadas al otro lado (de donde empezamos nuestro recorrido). El descenso, no consumió tantas energías, pero había que luchar por mantenerse en pie. Ayudados entre sí, agarrados de ramas o bejucos, que no precisamente soportaban el peso de algunos de los viajeros (no todos van al gimnasio, ni hacen dieta), los resbalones y caídas fueron parte de la experiencia.

Algunas plantas de espinas finas, cual agujas, hicieron de las suyas con algunos de nosotros. Pero si pensábamos que esto era todo, estábamos muy equivocados. Tras un tiempo de relax, en las faldas de la montaña y ya llegando a la otra playa, nos encontramos con un pozo, que no parecía estar en uso. Fue un tiempo para conversar y retomar impulso para la adrenalina que venía.

La playa vecina a la principal, lucía preciosa y la verdad disfrutamos caminar por ella. Tenía turistas, pero eran contados con los dedos de la mano (algunas de muy buen ver, tostándose al sol, en un yate cerca de la orilla). Pero para nosotros faltaba lo más complicado de la travesía y era pasar de esta a la otra playa. Y hacerlo significaba bordear las formaciones rocosas, incluso pasar por un abertura, bajar por un sector en donde un mal paso, podría estrellarlo a uno contra las piedras.

Al final, un resbalón pudo haber mandado a bañarse, a cualquiera de los miembros de la comitiva. Desde el agua dos mujeres observaban atentas. Aquello era un espectáculo, quizás ellas esperaban la caída… pero esta vez no estaba en el libreto.

La playa luce espléndida. Esta toma corresponde al martes 22 de mayo del 2012. Actualmente la Asociación de Desarrollo Integral de Paquera ADIP, se encarga de su limpieza, para que el turista pueda disfrutarla plenamente. Tortuga, es de Paquera. Filmación Mi Prensa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *