●    Red Motors donó dos automóviles BMW i4 y dos motocicletas BMW F 850 GS montables para niños al servicio de pediatría del Hospital William Allen Taylor, en Turrialba.  Los vehículos serán utilizados para reducir los niveles de ansiedad de los pacientes pediátricos.  

El servicio de Pediatría del Hospital William Allen Taylor, en Turrialba, cuenta desde hoy con dos carros BMW i4 y dos motocicletas BMW F 850 GS de juguete, montables y operadas por control remoto para el traslado de sus pacientes infantiles hacia quirófanos y salas de tratamiento.

La iniciativa forma parte del proyecto Sonrisas Sobre Ruedas impulsado por Red Motors, distribuidor en Costa Rica de las marcas BMW, MINI, BMW Motorrad, Kawasaki, Indian y Polaris. La donación busca transformar la vivencia de los niños del centro médico en una experiencia positiva, divertida y segura.

“En Red Motors pensamos en el Hospital William Allen Taylor de Turrialba para desarrollar la iniciativa Sonrisas Sobre Ruedas por la amplia población que atiende en los cantones de Turrialba y Jiménez, incluyendo la comunidad indígena cabécar, donde el personal incluso se desplaza para brindar atención pediátrica directamente en sus territorios. Ese esfuerzo y esa realidad fueron determinantes para nosotros. Vimos aquí una oportunidad concreta de contribuir a que la experiencia hospitalaria de los niños sea más amable, cercana y positiva.explicó Nohelia Alfaro, gerente de Mercadeo de Red Motors.

Las unidades son versiones infantiles de modelos reales equipadas con sistemas de control a distancia manejados por el personal encargado del traslado, garantizando un desplazamiento estable y protegido para los pacientes pediátricos.

Por su parte, la Dra. María José Solano Fallas, directora del hospital comentó: “Para nosotros significa muchísimo que una empresa como Red Motors haya puesto su mirada en nuestro hospital y en nuestros niños. Muchos de ellos, por sus condiciones y por las comunidades de donde provienen, posiblemente tendrán aquí una de las pocas oportunidades de disfrutar de un juguete de este tipo. Por eso, esta donación va mucho más allá de recibir cuatro vehículos: representa una oportunidad para hacer más agradable y humana su experiencia durante la atención”.

La directora destacó además el aporte que este tipo de iniciativas representa para la atención integral de los pacientes pediátricos, especialmente ante el temor y la ansiedad que pueden generar una hospitalización, una cirugía o un procedimiento médico.

“Los hospitales no siempre son espacios amigables para la infancia. Desde pequeños, muchas veces asociamos venir al hospital con miedo, dolor o preocupación. Estos vehículos nos permiten cambiar un poco esa percepción: ayudan a disminuir el estrés y la tensión, distraen al niño y convierten el traslado hacia un procedimiento en una experiencia diferente, más cercana y menos traumática”, añadió la directora.

Con esta donación, se impactará positivamente a los pacientes pediátricos que requieren procedimientos. Mensualmente se realizan 14 intervenciones de cirugía pediátrica, que se enmarcan en la atención integral a los cerca de 550 menores que cada mes atiende el servicio de pediatría.

Además, este alcance cobra un significado aún mayor al considerar que, en lo que va de 2026, el hospital ha brindado atención extramuros a 79 menores de edad en sus comunidades indígenas, respetando su arraigo y pertenencia a su territorio.

El uso de intervenciones no farmacológicas en entornos hospitalarios cuentan con sólido respaldo clínico y evidencias científicas. Un ensayo publicado Cardiology in the Young (Cambridge University Press, 2022) señala que el uso de vehículos de juguete como alternativa a las camillas tradicionales antes de un cateterismo cardiaco, disminuye significativamente los niveles de ansiedad en los niños.

Asimismo, un estudio del British Journal of Anaesthesia (2018) encontró que la ansiedad en los niños (y también la de sus padres) se reduce significativamente al ser trasladados al quirófano en carritos infantiles.

Tras la entrega Allan Rojas, jefe de ventas de la división de motocicletas de Red Motors, concluyó: “Nuestro objetivo es regalarles un instante de calma a los niños, transformando su trayecto en una experiencia amigable tanto para ellos como para sus familias. Nos llena de orgullo saber que estos autos serán herramientas de bienestar emocional, ayudando a sustituir el miedo por la ilusión.”

Esta entrega en el Hospital William Allen Taylor de Turrialba, representa la segunda edición de la iniciativa Sonrisas Sobre Ruedas impulsada por Red Motors, tras una exitosa primera fase realizada en el Hospital Monseñor Sanabria, en el 2025.

Con este donativo, Red Motors reafirma su compromiso con las comunidades y con el bienestar de la niñez costarricense, impulsando acciones concretas que pueden generar un impacto emocional valioso en momentos decisivos.

MODELOS, ESTILO Y BELLEZA

Por Mi Prensa

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