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Antena Peninsular, un micrófono abierto

Franklin Castro R.

franklindecostarica@gmail.com

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Un día hace cinco años quisieron callar nuestra voz y de las cenizas emergió una nueva aventura: Antena Peninsular. Y aunque aquel programa solo se transmitía inicialmente desde la plataforma digital de Mi Prensa, fue un comienzo hacia un espacio que ahora se ha consolidado, como un medio referente de la información regional peninsular. Eso ha sido gracias a la audiencia.

Siempre quisimos conducir un programa de radio en donde pudiese darle la oportunidad a la gente de expresarse y a los grupos comunales e institucionales de comunicar sus acciones. Por eso tras una mala experiencia, apareció una nueva oportunidad. Solo los mediocres y dictadores temen a la libre expresión. Tras el lamentable episodio, más bien tomamos fuerza para continuar el camino.

En nuestro micrófono tiene espacio toda persona y nos encanta cuando alguien nos solicita unos minutos para exponer sus ideas. Hay que decir lo bueno y también lo malo. Nuestro compromiso está con la gente, con esos que luchan con las uñas, pues nos identificamos con ellos. No comulgamos con quienes con aires de grandeza y gran poder económico quieren pisotear a los demás.

Durante todo este tiempo, tenemos que agradecerle a mucha gente que nos han apoyado. Paradójicamente también tenemos que darles las gracias a aquellos que quisieron cortarnos las alas. En 2012, el tema Isla Tortuga fue el detonante de reacciones en contra de este servidor. Hoy en 2017, preguntar por un proyecto hotelero, pareciera que comienza a ser pecado. Ojalá me equivoque.

Algunas reacciones extrañas nos hacen estar alertas. En la función pública la “malicia indígena” siempre debe estar presente. Por eso vemos como algo muy sano, que aparezcan otros grupos que luchen por el desarrollo de la comunidad y defiendan los intereses de todos. Nosotros por nuestra parte, seguiremos con el micrófono abierto y la pluma lista. Y por las dudas, ¡sí tenemos pantalones!.

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