• Iniciativa, impulsada por el Instituto Meteorológico Nacional y Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible, busca mejorar la capacidad de las comunidades y los sectores productivos en el uso del recurso hídrico y en riesgos por inundaciones.

Fueron instaladas siete estaciones meteorológicas en siete cantones de Guanacaste, así como en Cóbano, Lepanto, Puntarenas, San Carlos, Pococí y Sarapiquí.

Programa impactará en 483 familias agroproductoras y beneficiará a cerca de 50 operadores de agua que brindan el recurso hídrico a más 50.000 personas.

Con el fin de reducir la vulnerabilidad de estas zonas y hacerlas resilientes ante los impactos del cambio climático, proyecto se replicará próximamente en Zona Sur y Limón.

San José. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible finalizaron la ejecución de un proyecto en el Pacífico Norte, Zona Norte y Puntarenas, en donde implementaron un Sistema de Alerta Temprana (SAT) y mapas de riesgo para mejorar el manejo de agua y controlar riesgos por inundaciones.

La iniciativa -que implementa medidas de adaptación del sector hídrico al cambio climático- se llevó adelante desde el 2016, con una inversión de USD 214.000 aportados por Fundecooperación y una contrapartida del IMN por USD 353.000.

Forma parte del Programa Adapta2+, ejecutado por Fundecooperación con el apoyo del Fondo de Adaptación de las Naciones Unidas y la Dirección de Cambio Climático (DCC) del MINAE. 

Inicialmente, se centró en la evaluación del riesgo en cuatro cantones: La Cruz, Hojancha, Nicoya y Nandayure. Luego, se sumaron Tilarán, Bagaces y Abangares y los distritos de Paquera, Cóbano y Lepanto; y posteriormente, se incorporaron Puntarenas, San Carlos, Pococí y Sarapiquí.

El riesgo se determinó en función de la amenaza (clima) y vulnerabilidad (social), donde al sobreponer ambos mapas se obtiene el riesgo; y se hizo un escenario para clima lluvioso y otro escenario para clima seco, lo que da como resultado un reporte para cada una de las municipalidades involucradas. 

Otro de los ejes se centró en la implementación de un SAT en la cuenca del río Nosara para eventos lluviosos, la cual fue elegida por la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), debido a que la zona es muy susceptible a inundaciones. Contó con la participación del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, Cruz Roja, CNE y la municipalidad de Nicoya; se dieron talleres y se desarrolló un protocolo a partir del cual se creó un plan de contingencia que contiene las pautas a seguir en caso de emergencia. 

La iniciativa ha permitido la instalación de siete estaciones meteorológicas automáticas, implementar el SAT con rotulación de evacuación en Nosara, evaluar el riesgo a eventos hidrometeorológicos extremos en los cantones de la zona norte, Pacífico Norte y Puntarenas, crear una aplicación de aviso de riesgo por inundación y capacitar a gestores del recurso hídrico en adaptación al cambio climático.

Resultados altamente positivos. Las estaciones meteorológicas automáticas que servirán para recopilar información meteorológica en la zona y el país, se ubican en Dulce Nombre en Nicoya, Pilangosta en Hojancha, Santa Rita en Nandayure, La Cruz en La Cruz, La Maritza en La Cruz, Santa Marta en Hojancha y la estación Barco Quebrado en Garza, Nosara de Nicoya, en donde se han realizado encuestas y capacitaciones sobre SAT y adaptación al cambio climático. 

En relación con los mapas, éstos se usarán para la identificación de áreas en mayor riesgo a eventos hidrometeorológicos extremos, tanto secos como lluviosos en los cantones mencionados, lo que servirá de insumo para enfrentar los efectos de los mismos en las diversas comunidades.

Este sistema fue complementado con campañas de sensibilización y capacitación comunitaria, empresarial e institucional con el objetivo de mejorar la capacidad de las comunidades, empresas turísticas e instituciones locales, en el manejo del recurso hídrico adaptado al cambio climático y proteger el abastecimiento de agua y su uso eficaz. 

La directora de la Dirección de Cambio Climático, Patricia Campos, detalló que este es un programa financiado por el Fondo de Adaptación de las Naciones Unidas y apoya programas de adaptación al cambio climático en países en desarrollo y que son vulnerables a sus efectos adversos.

“Por medio de la iniciativa Adapta2 se ha apoyado más de 40 proyectos nacionales, se espera generar un impacto en 483 familias agroproductoras y beneficiar a cerca de 50 operadores de agua que brindan el recurso hídrico a más 50.000 personas en diferentes comunidades a lo largo del país, con el objetivo de que se adapten al cambio climático”, acotó Campos.

Por su parte, la Coordinadora del Departamento de Proyectos de Fundecooperación, Carolina Reyes, explicó que esta iniciativa generó resultados a nivel ambiental, social y económico. 

“En el área ambiental, se mejoró la generación de información meteorológica para conocer los impactos de los fenómenos climáticos adversos y se posee un mayor conocimiento para manejar el recurso hídrico. Socialmente, permitió a las personas que habitan cerca de la cuenca del río Nosara reducir la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático”, informó. 

“A nivel económico, genera amplios beneficios, principalmente en la reducción de pérdidas en infraestructura y disminuye también la afectación directa en actividades agropecuarias, turísticas, entre otras, gracias a la implementación de medidas de adaptación generadas por la iniciativa”, agregó Reyes. 

La jefa de Departamento de Desarrollo del IMN, Ana Rita Chacón, anunció que el propósito es replicarlo próximamente en la Zona Sur y Limón, “con el fin reducir la vulnerabilidad de estas zonas y hacerlas resilientes ante los impactos del cambio climático mediante el fortalecimiento de las capacidades de los actores involucrados y brindarles las herramientas necesarias para la toma de decisiones”. 

“Asimismo, es importante destacar que este proyecto fue el resultado de una sinergia de distintos esfuerzos que se han realizado en el tema de la adaptación al cambio climático. Por ejemplo, paralelamente se trabajó con el Proyecto Territorios Resilientes ante el Cambio Climático, el cual busca reducir en 10 cantones del país la vulnerabilidad de éstos e integrar acciones de adaptación al cambio climático en la planificación regional y municipal”, agregó Chacón. 

Hitos del proyecto. El proyecto finaliza logrando los ocho hitos planteados al inicio:1. Se cuenta con lugares estratégicos localizados para la instalación de estaciones meteorológicas, los cuales cumplen con ser espacios con seguridad, conexión eléctrica, internet o red de telefonía móvil. 2. Se recopiló información meteorológica que ayuda a determinar desastres, amenazas y riesgos en la zona de estudio.3. Se cuenta con información de la percepción de la población acerca de su vulnerabilidad y adaptación al cambio climático.4. Se cuenta con 7 estaciones automáticas complementarias instaladas. Sobrepasando la meta establecida en este hito.5. Se instaló y se realizaron pruebas del equipo de transmisión de datos en las estaciones automáticas que serán parte del SAT.6. Se diseñó un Plan de Sensibilización y Capacitación.7. Se elaboraron los mapas de riesgo y plataforma de salida.8. Se crearon protocolos de emergencia diseñados entre Instituto Meteorológico Nacional, Comisión Nacional de Emergencia, Comité Municipal de Emergencia, Comités Comunales de Emergencia y las comunidades. 

Aunado a lo anterior, se hizo un estudio de percepción del cambio climático en las ASADAS, también con personas productoras, escuelas y colegios. Se capacitaron 25 personas de la comunidad con liderazgo y estudiantes en temas como Taller AVC: Amenaza, Vulnerabilidad y Cambio Climático, Taller de Equipos Comunitarios y SAT en cuencas menores. 

El proyecto alcanzó a diferentes actores de la sociedad como: Administradores del Recurso Hídrico (ARH) entre los que están ASADAS, Sociedades de Usuarios de Agua (SUA), Asociaciones de Desarrollo Comunal, Acueductos Municipales, entre otros. 

También, abarcó estudiantes, personas productoras y grupos de interés como educadores, municipalidades, Comités Municipales de Emergencia (CME), Comités Cantonales de Emergencia (CCE), Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Asociaciones de Desarrollo Integral (ADI), Administradores del Recurso Hídrico (ARH) y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

Finalmente, con este proyecto se busca que, durante el pico de la época lluviosa, el sector agroproductivo tenga menos pérdidas y la comunidad, en caso de inundación, tenga el tiempo suficiente para salir hacia el refugio.

Por Franklin

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