- El dolor menstrual incapacitante no es normal y puede ser una señal de alerta, advierten expertos.
San José, marzo 2026. En el mes en que se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis, los especialistas hacen un llamado urgente a visibilizar una enfermedad que podría estar afectando entre el 10 % y el 15 % de las mujeres en edad fértil en Costa Rica, muchas de ellas sin saberlo. De acuerdo con datos de la Caja Costarricense de Seguro Social, esta condición puede presentarse entre los 20 y 40 años, e incluso desde la adolescencia.
La endometriosis es una afección en la que células similares al revestimiento interno del útero (endometrio) crecen fuera de este órgano. Generalmente afecta el tejido pélvico y puede comprometer los ovarios y las trompas de falopio, generando inflamación, dolor crónico y, en algunos casos, problemas de fertilidad.
“El principal mensaje que queremos transmitir es que el dolor intenso durante la menstruación no debe normalizarse. Cuando una mujer ve afectada su calidad de vida por dolor pélvico recurrente, estamos ante una señal de alerta que debe ser valorada por un especialista”, señaló Keren Porat, ginecóloga y obstetra de Hospital Metropolitano.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor intenso en el abdomen bajo, especialmente durante la menstruación, así como dolor durante las relaciones sexuales o al orinar. Estas manifestaciones pueden interferir significativamente en la vida laboral, académica y personal de quienes la padecen.
A pesar de su impacto, actualmente no existe un tratamiento que cure definitivamente la enfermedad. Sin embargo, hay alternativas médicas y quirúrgicas que permiten controlar la endometriosis y aliviar sus síntomas.
“Si bien no contamos con una cura definitiva, sí existen tratamientos eficaces para el manejo del dolor y la progresión de la enfermedad. Un diagnóstico oportuno permite ofrecer a cada paciente una estrategia personalizada que mejore su bienestar”, agregó la Dra. Porat, ginecóloga y obstetra de Hospital Metropolitano.
Entre las opciones terapéuticas se incluyen alternativas quirúrgicas, medicamentos antiinflamatorios como el ibuprofeno, que ayudan a reducir el dolor y la inflamación. Asimismo, los tratamientos hormonales pueden disminuir la intensidad y frecuencia del dolor en algunas mujeres. Estos incluyen anticonceptivos hormonales combinados -como la píldora, el parche o el anillo- y progestinas, como el dispositivo intrauterino (DIU) hormonal.
La experta de Hospital Metropolitano enfatizó que uno de los principales retos es el subdiagnóstico. Muchas mujeres tardan años en recibir un diagnóstico adecuado, ya sea por desconocimiento, normalización del dolor menstrual o falta de consulta médica.“Invitamos a las mujeres que presentan dolor pélvico intenso, sangrados dolorosos o molestias persistentes a no postergar la consulta. Detectar la endometriosis a tiempo puede marcar una gran diferencia en su calidad de vida y en su salud reproductiva”, concluyó la especialista.
